¿Qué tiene que ver la economía conductual con sus finanzas personales?

¿Alguna vez se ha preguntado por qué hace lo que hace?, ¿le ha pasado que entra a un centro comercial a “vitriniar” y sale lleno de bolsas de compra?, o se ha justificado a si mismo ciertos gastos con las siguientes frases: yo trabajo mucho y me lo merezco, para eso es la plata, lo necesitaba, a 24 cuotas no se siente…



Este tipo de situaciones y pensamientos son muy recurrentes y tienen mucho que ver con la forma en que está configurado nuestro cerebro, donde la zona que domina las emisiones toma el control muy a menudo y deja sin poder de decisión a la parte racional; eso sí, luego la parte racional entra en acción y comienza a buscar toda suerte de argumentos para justificar lo que hicimos durante el dominio de las emisiones.

Es por este motivo que la mayoría de los modelos económicos fallan y la razón de que los economistas seamos tan malos haciendo pronósticos; casi toda la ciencia económica parte de la base de que las personas toman decisiones racionales maximizando su beneficio, pero definitivamente no es así, por el contrario, los seres humanos estamos llenos de sesgos, somos altamente influenciables y pésimos con las estadísticas.

Es acá donde entra el campo de la economía conductual a tratar de explicar el comportamiento de las personas, fue así como en 2017 el economista Richard Thaler se hizo acreedor al premio nobel de economía por sus contribuciones en dicho campo.

La mejor manera de comprender la economía conductual es por medio de ejemplos, veamos algunos:


1. Se realizó un experimento en un supermercado y se exhibieron dos tipos de carne molida en dos estantes, uno decía que la carne tenía 20% de grasa y el otro decía que la carne era 80% magra; aunque de trataba de la misma carne en ambos casos, la que estaba etiquetada como 80% magra se agotó más rápido.

2. El miedo a volar a en avión dado que está ampliamente demostrado que hay mayor probabilidad de accidente cuando se viaja por coche, este es un miedo irracional que muestra lo malos que somos los seres humanos con las estadísticas.

3. El famoso caso de los baños del aeropuerto de Ámsterdam, donde por mucho tiempo se usaron avisos pidiendo a los hombres que apuntaran bien, pero esto no funcionó, entonces decidieron dibujar una mosca justo al lado del drenaje y ¡sorpresa! se redujo el costo de limpieza en un 80%.

4. ¿Por qué la gente salió como loca a comprar en el día sin IVA?, fue porque les encanta comprar cosas que no necesitan, fue acaso porque les encanta vivir endeudados, no claro que no, fue por un sesgo llamado aversión a la pérdida, lo que en otras palabras es una voz en tu cabeza que te dice “no te puedes perder ese descuento del 19%”.

Quienes conocen muy bien sobre economía conductual y otras vertientes a fin como las finanzas conductuales y la neuroeconomía son las agencias de mercadeo, que hacen uso de todas estas herramientas para vendernos productos y servicios donde en muchas ocasiones terminamos pagando de más o comprando cosas que simplemente no necesitamos.


No quisiera irme sin darles algunos concejos prácticos para usar la economía conductual a su favor; el primero es ahorrar antes de gastar y si el descuento se hace directamente de su pago de nómina mucho mejor, el segundo concejo es planificar todos sus gastos y para esto el presupuesto debe ser parte esencial de sus finanzas y finalmente se ha demostrado la eficacia de llevar un registro de gastos, para lo cual puede probar con anotar los gastos en su registro antes de hacerlos, esto incrementa el “dolor de pagar” y esa fricción puede llevarlo a gastar menos.


Eduardo Bolaños

Analista Económico

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