¿QUÉ DEJÓ EL CENSO?


Es valioso para todo gobierno tener conciencia de qué cantidad de personas están bajo su cuidado, las características que tienen y las condiciones en las que viven, una de las herramientas más valiosas para eso es la realización de un censo periódico. Estos censos se tienden a realizar cada 10 años, aunque esta ventana de tiempo puede determinarse de forma diferente dependiendo de los intereses y necesidades del gobierno al igual que del ente estadístico nacional.

En Colombia el último censo con el objetivo de evaluar las características de las personas, hogares y vivienda fue realizado en el año 2018 con el fin de cuantificarlos y observarlos en ese específico momento, a continuación, se evalúan los resultados de la tercera entrega oficial realizada por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la institución estadística describe el censo del 2018 de la siguiente manera:

“El censo de población y vivienda realizado en 2018, consistió en contar y caracterizar las personas residentes en Colombia, así como las viviendas y los hogares del territorio nacional. A través del censo, el país obtiene datos de primera mano sobre el número de habitantes, su distribución en el territorio y sus condiciones de vida.” (DANE, 2019)

Los resultados del censo desarrollado fueron distribuidos en tres categorías que serán abordadas también dentro de este análisis, las cuales son: ¿Cuántos somos? ¿Dónde estamos? ¿Cómo vivimos?


¿Cuántos somos?


La nación ha superado el número de 48[1]millones de habitantes lo que asigna un número sobre el cual se deben construir los proyectos de gobierno, este número es relevante para el cálculo de indicadores como, por ejemplo, el PIB per cápita, la determinación de indicadores sociales como por ejemplo la mortalidad.


La población del país se encuentra repartida casi de manera equitativa, con una pequeña diferencia a favor de las mujeres, esto presenta desafíos respecto a la construcción de un país más igualitario en el que la presencia de ambos sexos dentro de los distintos sectores productivos pueda ser identificada dadas las características de la población.

“La pirámide poblacional cambió y las mujeres tienen un papel más relevante: 51,2% de la población es femenina y las proyecciones ubicaban esa cifra en 50,6%. Además, 36,5% de las mujeres entre 18 y 24 años asiste a la educación superior, frente al 31,3% en el caso de los hombres.” (Dinero, 2019)

Colombia es un país ampliamente joven, la mayor parte de su población se encuentra entre los 15 y los 65 años, esto revela que tiene una gran masa poblacional en edad productiva, los programas de tipo educativo y laboral deben dar especial atención a esta población.Tener una fuerza laboral tan grande revela también la importancia de desarrollar programas y estrategias de largo plazo, el segundo grupo más relevante es la niñez comprendida de los 0 a los 14 años. Esto revela que el país no presenta riesgos en su futuro generacional. Sin embargo, revela un cambio en cuanto a la pirámide poblacional de la población que se resume en lo siguiente, las nuevas generaciones están disminuyendo, mientras que el grupo de ancianos empieza a crecer.



“En Colombia hay más viejos –9,1% tiene más de 65 años, cuando el censo de la década pasada proyectaba 8,1%–, y menos jóvenes –8,4% tiene menos de 5 años y se pensaba 10,5%–.”(Dinero, 2019)


¿Dónde estamos?


El censo revela que la mayor parte de la población se encuentra concentrada en cabeceras municipales, es decir en escenarios principales, o de enfoque más urbano, esto revela que el país, posiblemente, se encuentra abandonando su estructura rural, lo que está incrementando la presión sobre las principales ciudades. También enciende una luz de alerta respecto a que en un país rico en recursos naturales su población está abandonando los lugares donde está su principal fuente de recursos.



La población más joven del país no se encuentra concentrada en los principales centros de desarrollo, esto revela la necesidad de desarrollar programas enfocados hacia generar desarrollo en estas regiones, ya que, usualmente, esta población se ve forzada a desplazarse hacia las capitales en busca de educación y trabajo. Esta distribución de la población joven también llama la atención a la comunidad empresarial, especialmente de sectores productivos, debido a las actividades que allí podrían desarrollarse.


¿Cómo vivimos?


En el país se detectaron 13 millones de viviendas, y 14 millones de hogares, esto revela el uso de viviendas multifamiliares, y también permite ver una conformación controlada de los hogares, es decir que,en general tiende a haber una casa por cada hogar, lo que también significa escenarios de protección para los niños que hacen parte de esos hogares ya que reduce las posibilidades de tener infantes en condición de desprotección.

“La cobertura de servicios públicos sigue muy alta en los centros urbanos tradicionales frente a las zonas más alejadas del país. Eso confirma el gran reto de llegar a las zonas que protagonizaron el conflicto y desarrollar estas regiones.” (Dinero, 2019)


El país tiene (en general) una gran cobertura en servicios públicos fundamentales (energía y agua) también hay una gran cantidad de población del país que cuenta con servicios de recolección de basura y alcantarillado, los cuales son fundamentales para la salubridad en el país. Los servicios que tienen menor presencia en el país son el gas natural y el internet, es importante impulsar el gas natural ya que reduce la exposición a accidentes caseros por utilización de gas propano, sin embargo, las regiones en las cuales todavía hay presencia de grupos terroristas que atacan infraestructuras petroleras seguramente tendrán rezagos en este aspecto, el acceso al internet es un desafío fundamental, especialmente en la construcción de un país educado, ya que las tecnologías de la información y comunicación resultan ser un elemento importante para la alfabetización y profesionalización de la población.

Otras anotaciones respecto al Censo

El desarrollo y los resultados del censo no han estado libres de controversia, por ejemplo, desde la gobernación del Valle y de Bolívar se han realizado declaraciones relacionadas con demandar el acto administrativo a través del cual se adopten los resultados del censo, puesto que, según considera la gobernación las cifras que el DANE reporta se encuentran por debajo de la realidad.

“El DANE está pidiendo tiempo para ver dónde están los colombianos que no aparecen. En el caso de Bolívar, lo más complejo es lo de Cartagena, una ciudad de más de un millón de habitantes, a todas luces. Hoy, según el DANE, hay solo un poco más de 800.000” (EL ESPECTADOR, 2019)

A continuación, se muestran 10 limitaciones y deficiencias que fueron encontradas en el censo desarrollado en el 2018.



Fuente: La República


Ante los comentarios y demás situaciones presentadas,el director del DANE, Juan Daniel Oviedo, ha indicado que no hay censo perfecto, normalmente este tipo de operaciones estadísticas en Latinoamérica tienen un margen de equivocación del 6%, (aunque los datos en Colombia apuntan a un error del 8.5%). Habrá que continuar haciendo seguimiento a las futuras entregas, y determinar qué ajuste estadístico se habrá de aplicar sobre la población de algunos lugares, lo cual determinará muchos otros factores, entre ellos los relacionados con regalías y asignaciones presupuestales.

El censo, en general, presenta un panorama de desafíos y oportunidades de dimensiones considerables para la población de Colombia, entrega información valiosa respecto a cuáles deben ser las necesidades que el gobierno debe atender, y las oportunidades de hacer historia, generar desarrollo y también utilidades con las que contará el sector privado.



JUAN DAVID PALACIOS MACHADO   

Analista Financiero

Economista

Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca

16 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo