LA SEMANA LABORAL DE 42 HORAS,

Análisis y Reflexiones.


Recientemente, en medio de una seguidilla de debates y aprobaciones exprés de proyectos de ley en el gobierno de Colombia se dio luz verde a la reducción de la jornada laboral autorizada en el país, reduciendo las horas de trabajo de 48 a 42 por semana, es decir una reducción de 6 horas de trabajo que se dará de manera progresiva entre el 2022 y el 2026, sin perjuicio sobre los sueldos de los trabajadores. A continuación, realizamos un análisis de la medida, sus posibles efectos positivos y negativos, algunos contrastes respecto a jornadas laborales a nivel internacional y finalizamos con algunas reflexiones al respecto.








LA MEDIDA


La medida relacionada con la reducción de la jornada laboral se da en un entorno moldeado por varias situaciones entre las que se encuentran, la necesidad de una reforma laboral que conduzca a la reactivación del empleo, una muy elevada informalidad laboral en el país, la necesidad de replantear la fórmula para generar ajustes al salario mínimo e incluso la posibilidad de considerar un salario mínimo diferencial por regiones, la necesidad de incrementar la productividad de los trabajadores y de ajustar los mecanismos de protección al cesante juntamente con la generación de seguros de desempleo, la flexibilización, cambio y aparición de nuevos modelos de trabajo, y el compromiso de la Nación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible especialmente el punto ocho, relativo al trabajo decente y el crecimiento económico.


La propuesta de la reducción de la jornada laboral de 48 a 42 horas semanales recibió su aprobación y está pendiente de sanción presidencial, la medida señala que no se pueden afectar los salarios de los trabajadores y tampoco las prestaciones sociales derivadas de los contratos laborales adquiridos. Se señala también, que la reducción debe ser progresiva, llegando a su cumplimiento total durante los 5 años siguientes a la aprobación de la norma. Los promotores aseguran que la medida va encaminada a incrementar la productividad de las empresas y mejorar la calidad de vida de los trabajadores.


EFECTOS


Entre los efectos que promotores y detractores enuncian se encuentra un posible encarecimiento de la generación de empleo, y afectación de la competitividad de las empresas. Se ha dicho, que la medida cuando ha sido aplicada en otros países no ha generado mayores incrementos en el empleo.


Eventualmente, la medida podría generar que compañías con la capacidad, puedan generar más turnos de trabajo, incrementando su producción y así generar mayor empleo y crecimiento económico para el país en conjunto, sin embargo, no es abundante la cantidad de compañías con esa capacidad en el país, adicionalmente, las principales urbes de la nación están muy lejos de permanecer despiertas 24 horas al día como puede suceder en otros lugares del mundo.


La reducción de las jornadas laborales sin considerar la capacidad productiva no va a reducir los tiempos que toma la realización de los procesos productivos de una empresa, podría hacer que en la medida que se despliegue el ajuste exista una reducción en la capacidad de las compañías para llevar adelante sus procesos, por otra parte, si se quiere mantener el nivel de producción será necesario incluir más trabajadores para realizar la misma tarea, esto traería efectos marginales en el crecimiento, pero también impactaría los costos y gastos que asumen las empresas.


La evaluación de la medida de cara a los trabajadores, tiene como objetivo mejorar las condiciones de vida de los trabajadores, ya que el bienestar de ellos va más allá de lo salarial, jornadas más cortas les permitirán trabajar con mayor energía, pueden conducir a menos errores derivados del cansancio acumulado por la jornada y las tareas repetitivas, pueden conducir a mejoras en la calidad de vida derivada de mayor tiempo de esparcimiento familiar y personal lo que puede conducir a mejor actitud en el trabajo y mejores desempeños al interior de las empresas. Sin embargo, es necesario tener en cuenta que la propuesta, considera la eliminación del día de la familia que se aplica 2 veces al año (una vez cada semestre).


Esta medida puede traer como efecto en las compañías que tengan la capacidad humana y técnica para hacerlo, un incremento en la automatización de procesos, y la reducción de la necesidad de interacción humana en procesos repetitivos y que puedan ser remplazados por una máquina. Puede abrir la puerta hacia la especialización y mejora de las competencias de ciertos trabajadores, que tendrán que migrar hacia labores que generen mayor valor agregado para las empresas y el país en general. El desafío de los trabajadores será buscar mecanismos para producir más y con mejor calidad, en menos tiempo.



CONTRASTE



El índice para una mejor vida (Better life index) calculado por la OCDE, revela que Colombia es el país con peor balance entre vida personal y vida laboral, por otra parte, se estima que, entre los países de la OCDE, organización de la que hace parte Colombia, el país está dentro de aquellos en los que se trabaja más horas.


En otros países donde se han implementado reducciones a la jornada laboral, generalmente han sido acompañadas de mecanismos, recursos y medios que conduzcan al incremento de la productividad y competitividad de trabajadores y empresas, resulta entonces una lástima que, en la propuesta realizada en Colombia, no se hayan descrito hasta el momento los mecanismos de ayuda hacia el sector privado.

Una observación más amplia, permite encontrar que entre los países con promedios más elevados de horas trabajadas por semana se encuentran Colombia, Turquía y México, con promedios de 48 horas; sigue Sudáfrica con un promedio de 45 horas; continúan Costa Rica, Ecuador, Brasil, Uruguay, Israel, Polonia y Hungría con promedios de 40 horas a la semana; por debajo se encuentran Argentina, Reino Unido, Austria, Irlanda, Suecia, Australia, Alemania, Suiza, Corea con jornadas por debajo de las 38 horas; con jornadas inferiores a las 35 horas (y algunos de ellos estudiando reducciones hacia 30) se encuentran los Países Bajos, Chile, Paraguay, Noruega y Dinamarca.


La realidad que se puede observar es que en general, Colombia, sí tiene jornadas de trabajo considerablemente elevadas frente a los países que considera como punto de referencia y que hacen parte de la OCDE.


REFLEXIONES FINALES


El espíritu y las intenciones detrás de este tipo de medidas suelen ser muy positivos, sin embargo, las legislaciones suelen desconectarse de las realidades del país, es necesario buscar una mejora en las condiciones de vida y trabajo de las personas, sin darle la espalda a los esfuerzos empresariales, es decir, que desde el gobierno no se puede dejar la totalidad de la carga relacionada a la protección y mejora de las condiciones de vida del trabajador en manos de los empresarios, un adecuado manejo de los impuestos recaudados a las empresas y a las personas debería incluir la financiación de por lo menos parte de este tipo de iniciativas.


Empresas y trabajadores deben realizar alianzas y esfuerzos conjuntos hacia la mejora de los resultados de la empresa y de la calidad de vida de los trabajadores. Las empresas son las protagonistas a la hora de mejorar la calidad de vida de los trabajadores, y los trabajadores son protagonistas a la hora de generar los recursos para que las empresas puedan mejorar su calidad de vida.


Entre entornos de debate académico y económico existe un cuestionamiento respecto a los países desarrollados y los países en vía de desarrollo ¿Deben países como Colombia, hacer lo que hacen los países desarrollados o hacer lo que hicieron para alcanzar su desarrollo? El cuestionamiento no es tan simple como pareciera, ya que adoptar sus pasos históricos podría conducir a escenarios de toma de decisiones con alternativas que no son bien vistas ahora de manera económica, social, o ambiental, y si se adoptan las prácticas de ahora, eventualmente se está sometiendo al país a cargas para las cuales no tiene las suficientes bases o fundamentos.


La reducción de la jornada laboral es un excelente paso frente a la mejora de la calidad de los trabajadores, pero demanda un compromiso de esfuerzo y trabajo por parte de los trabajadores, al igual que un adecuado apoyo del gobierno hacia los sectores empresariales. Es posible que el país todavía no esté completamente preparado en productividad para generar una reducción en la jornada laboral, sin embargo, es muy posible que ninguna reforma se haga estando completamente preparado, a veces, es necesario avanzar y en el proceso hacer los ajustes necesarios para cada una de las cosas.


Autor del artículo:

JUAN DAVID PALACIOS MACHADO

Analista Financiero

PAL ASOCIADOS

Economista - Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca



Referencias

- Cifuentes, V. (2021). Reforma laboral | Estas son las propuestas que deberían incluirse. Obtenido de Forbes: https://forbes.co/2021/04/21/economia-y-finanzas/reforma-laboral-estas-son-las-propuestas-que-deberian-incluirse-segun-expertos/

- Garavito, C. (2021). ¿Menor jornada laboral, pero menos tiempo personal para el trabajador? Obtenido de El Espectador: https://www.elespectador.com/economia/menor-jornada-laboral-pero-menos-tiempo-personal-para-el-trabajador/

- Gutiérrez, A. (2021). Se aprobó el proyecto que reduce por seis horas la jornada laboral; de 48 a 42 horas a la semana. Obtenido de Asuntos Legales: https://www.asuntoslegales.com.co/actualidad/finalmente-camara-de-representantes-aprobo-el-proyecto-que-reduce-jornada-laboral-3186987

- OECD. (2020). Balance vida-trabajo. Obtenido de OECD Better Life Index: https://www.oecdbetterlifeindex.org/es/topics/work-life-balance-es/